Síndrome de Estocolmo

Muchos de los “secuestrados” por el Estado del Bienestar contra su voluntad también desarrollan el síndrome de Estocolmo. Pese a que el Estado del Bienestar no cumple sus objetivos, muchos lo defienden aunque les haga mal, como los secuestrados hacia sus captores. Y como ocurre en el citado síndrome, los defensores del Estado del Bienestar también muestran miedo e ira hacia aquellos que quieran liberarles de la carga del secuestro: en este caso, las políticas liberales, la reducción de impuestos, reducción de regulaciones y libertad para elegir los servicios que cada persona quiera, y no los que el político y burócrata de turno quieran, en definitiva la reducción drástica de los ámbitos de actuación del Estado, justo lo contrario de lo que viene ocurriendo últimamente, donde no hay ámbito que no esté regulado por políticos y burócratas, haciendo más difícil la vida de las personas.

 

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Políticas de seguridad y resultados electorales

Por Alejandro Sala
alejanron_sala@yahoo.com.ar
Autor del libro EL ESPÍRITU DEL MERCADO


Políticas de seguridad y resultados electorales

Una buena política de seguridad sería aquella en la cual no se produzcan asaltos, homicidios, secuestros, violaciones, etc. Se trata, por lo tanto, de una política cuyos resultados no serían visibles. La inauguración de un puente, la incorporación de nuevo equipamiento para un hospital, la concesión de beneficios sociales, son políticas cuyos resultados son ostensibles. Pero la seguridad no tiene esa particularidad. El hecho de que algo (los delitos) no suceda no es susceptible de ser filmado, fotografiado, ni siquiera narrado. Por lo tanto, para los políticos, una buena política de seguridad no resulta electoralmente rentable. Tan es así, que una típica escena habitual de las “políticas de seguridad” consiste en la presencia de los gobernantes entregando patrulleros o decretando un aparatoso despliegue de la policía o la Gendarmería para “garantizar la tranquilidad en las calles”.

Sucede, sin embargo, que gran parte del secreto del éxito de una política de seguridad depende de acciones silenciosas, preventivas, no visibles. La inteligencia, la vigilancia, el patrullaje no reditúan electoralmente pero son, justamente, los métodos que conducen a la disminución sustancial de los índices delictivos. Este es el punto donde el problema aparece: para los políticos las acciones no visibles que impiden la comisión de delitos no son atractivas porque no reditúan electoralmente. Hay una desconexión entre una política de seguridad eficiente y los resultados electorales. Si tal escisión no existiera, no se explicarían, por ejemplo, los buenos resultados electorales obtenidos por Scioli.

La actitud de la población respecto de la inseguridad es más bien ciclotímica. Los picos de interés por el tema tienden a producirse cuando suceden crímenes resonantes pero, pasado el impacto, la conmoción se disipa y el problema de la falta de seguridad vuelve a un segundo plano. Eventualmente, durante algunos días se incrementa la presencia policial en el lugar donde el hecho conmocionante se produjo, y luego todo vuelve a la normalidad, quizá hasta que un nuevo delito en otro lugar atraiga la atención general (usualmente, multiplicada por el tratamiento mediático del suceso) y así sucesivamente. Por supuesto, ante cada uno de estos casos, los políticos afirman que “de ahora en más” la delincuencia será combatida “con todo el rigor de la ley”.

El interrogante que se plantea es cómo salir de esta dinámica. Conviene identificar con claridad el problema: no hay correspondencia entre los efectos de las políticas de seguridad y los resultados electorales. ¿Por qué sucede esto? Si es obvio que el mantenimiento de la seguridad pública es una obligación inexcusable de cualquier gobierno ¿por qué el incremento del índice de delitos no tiene costos electorales? Una hipótesis posible es que los responsables de la seguridad son los mismos que tienen a su cargo otras tareas. Entonces, la obligación de proporcionar seguridad queda diluida en el conjunto de responsabilidades que la población le atribuye a los políticos, quienes, de ese modo, privilegian la realización de tareas “más visibles” porque son las que les permiten extraer beneficios electorales más elevados.

De acuerdo con este análisis, un político prefiere realizar una obra –una plaza, un puente, un plan de asfaltado, etc.− o acción social directa, antes que ocuparse de la seguridad. ¿Por qué sucede esto? Porque la obra o el beneficio social son visibles, en tanto que la gestión en seguridad no lo es, excepto su carencia en los momentos pasajeros en los cuales se producen los picos de irritación social como consecuencia de un hecho puntual. Pero los políticos saben que esa agitación es efímera y entonces, con algunas palabras y eventualmente algunos gestos prácticos ocasionales, consiguen apaciguar el reclamo popular sin que su reputación sufra mella.

Dado este conjunto de circunstancias ¿qué camino cabe seguir para superar el “punto muerto” en el que nos encontramos en relación a la aplicación de políticas de seguridad eficientes? Si el problema es la desconexión entre los efectos de las políticas de seguridad y los resultados electorales, una hipótesis posible es estudiar mecanismos que restablezcan ese vínculo. El tema es muy complejo y seguramente no admite soluciones absolutamente dogmáticas. No obstante, el principio rector de la idea es sencillo: habría que buscar el modo de que la ciudadanía, al votar, sitúe la seguridad como un problema específicamente tenido en cuenta. Entonces, la hipótesis sería que quizá habría que implementar mecanismos para que los responsables de la política de seguridad sean votados en forma directa por la ciudadanía… Esto, sin dudas, provocará escalofríos a las mentes conservadoras. Pero si alguien es el responsable directo de la seguridad pública, y de ningún otro aspecto de la gestión de gobierno, será juzgado electoralmente por los resultados en relación a la seguridad y nada más que eso. Entonces, ese funcionario –como sea que se lo denomine y cualesquiera que sean sus facultades− solo podrá ganar elecciones en la medida en la que produzca resultados satisfactorios…

El mecanismo propuesto resolvería el problema diagnosticado, es decir, la desconexión entre los efectos de la política de seguridad y los resultados electorales. Se trata de una iniciativa muy difícil de ejecutar porque implica una modificación sustancial en la estructura del poder político. Sin embargo, un análisis rigurosamente técnico del problema pone en evidencia que una solución de esta naturaleza “quiebra el espinazo” en el cual el fracaso de las políticas de seguridad se sustentan. Quizá se trate de una propuesta que amerite un análisis más detallado.

ALEJANDRO SALA

Artículo publicado originalmente en la página de la Fundación Libertad de Rosario y su publicación fue autorizada por el autor.

Carta de Jorge Asis a Cristina Fernandez de Kirchner

Durante el mes de agosto y septiembre de 2015 ha estado circulando una carta titulada: “Carta de Jorge Asis a Cristina Fernandez de Kirchner, Adios Señora”, pero dicha carta ha sido escrita por el reconocido  Mr. Bugman.

En el siguiene enlace con fecha 14/08/2015 podrán ver la carta abierta a la Señora Presidente Cristina Fernandez de Kirchner.

http://www.twitlonger.com/show/n_1sn8mp0

Adiós, señora


Ya es todo cuesta abajo, señora.
Lentamente, sus días se van llenado de últimas ocasiones y actos de clausura, y la expectativa se convierte en nostalgia.
Es natural, a todos nos pasará en algún momento.
Cualquiera podría darse por satisfecho en su lugar, ha llegado a lo más alto de su carrera política, y ha acumulado las dos cosas que más quiso en el mundo: poder y dinero. Sería el tiempo indicado para retirarse, descansar y tal vez escribir unas memorias que muchos comprarían y mentirían haber leído.

Pero usted no es así, ¿verdad? No, claro que no. Usted detestará cada minuto.
Al principio los cambios serán groseramente evidentes. A partir del 11 de diciembre, ya no dispondrá de los bienes del Estado para su uso personal, deberá procurarse su propios juguetes, desplazarse a nivel del suelo y pagar por lo que compre. No podrá contarle a millones de personas los falsos detalles de su vida imaginaria, ni proyectar en un auditorio obligado sus frustraciones patológicas y los resentimientos que han moldeado su carácter como el impiadoso cincel de un escultor perverso.

Pero superará eso, señora. La mente humana es maravillosa para adaptarse a variaciones traumáticas. Superamos divorcios, mudanzas, muertes y catástrofes de todo tipo. Incluso superamos gobiernos desastrosos.
Los que son realmente difíciles de prevenir por insisdiosos y sutiles son los pequeños detalles que marcan la decadencia. Es como la juventud, señora, que se pierde en forma tan gradual e inevitable que no nos damos cuenta hasta que un día la imagen que nos devuelve el espejo nos resulta ajena, extraña y ominosa.

Y usted, acostumbrada a ser el centro, conocerá la periferia.

Un día alguien se dará cuenta de que ya no es necesario mantenerla informada de todo.
Un día alguien la hará esperar en el teléfono.
Un día alguien la recibirá con indisimulable fastidio.
Un día, señora, notará que aquella forma de relacionarse con las personas basada en el temor como remedo deforme del respeto, ya no es efectiva. Cosa curiosa el respeto, se obtiene más cuando más se entrega, y usted no ha entregado nada, nunca.
Aquellos a quienes usted ha ofendido, humillado y agraviado en el ascenso, se presentarán a cobrar sus cuentas en la caída.
Porque las lealtades alquiladas no son perennes, señora. Sus propietarios simplemente cambian de inquilino. Cual multitudes de Pedros, la negarán tres veces, o quinientas, si eso dictan las conveniencias del momento. Usted sabe mejor que nadie cómo es eso.

El poder se escurre entre sus manos ahora mismo, señora, y no se detendrá.

Soñará, claro, con un futuro regreso, y tal vez esa esperanza la mantenga a flote por un tiempo.
Pero cuando el periodismo voluble comience a ignorarla, cuando ya no alcance su primer nombre para identificarla en la nota de relleno de una página perdida, sentirá la mordida del miedo.
Ya no será “la Jefa”. Será “la vieja”. “¿Y ahora que quiere la vieja?” comenzará a escucharse en tono irritado ante cada llamado, cada pregunta, cada exigencia.
Su enfermizo deseo de trascendencia será aplastado en este país donde cada gobernante llega su puesto con delirios fundacionales.
Cualquier cosa que haya hecho, cualquier legado que pretendiera dejar podrá ser borrado con una firma, con las manos levantadas de los mismos que hasta ayer le juraban fidelidad hasta la muerte.

Usted no será un mito, señora, porque los mitos se construyen a lo largo de los años con la contribución deliberada y constante de muchas personas motivadas por el respeto o la conveniencia. Descartado el respeto, sólo quedará la conveniencia, y rápidamente usted se converirá en alguien inconveniente.

Quizás entonces se aferre a otra fantasía, la de fundar una dinastía. Pero ¡ay!, los herederos no parecen estar a la altura.

Usted ha cometido un terrible error en su vida, señora: no ha tenido amigos. Y le pesará, porque el refugio de los afectos está reservado a las personas buenas.
Le quedará, si acaso, la familia, suponiendo que sean capaces de soportar su creciente amargura.

Sé que está obsesionada por cómo la recordará la posteridad.
Lo mejor sería que la olvidara del todo, señora.

Porque de otra manera, la única huella que dejará su paso por esta vida, será una nota marginal en la Historia Universal
del Fracaso.

Adiós, señora.

¿Qué blogs recomendás (incluído el tuyo)?

jueves, 28 de mayo de 2009

Se suele ver como algo negativo que alguien promocione su blog en el espacio de otro.

Considero que ésa es una de las maneras de difundirnos y, dado que la gran mayoría escribe por gusto y no piensa hacer una inversión en comunicación, no hay muchas más oportunidades de darse a conocer.

Por eso no me molesta el spam, aunque prefiero que incluyan links cuando el contenido está relacionado con la entrada.

Por otro lado, considero que hay blogs excelentes y siempre estoy atento a ampliar mi listado de lectura diaria.

Por eso les pido que recomienden blogs (o entradas puntuales), tanto propios como ajenos. Pueden hacer un ranking de sus favoritos o mencionar sólo al de ustedes. Sería bueno si incluyeran una pequeña descripción.

Para evitar problemas de cartel (?), contribuyo con un listado de blogs extranjeros que conocí recientemente y me parecieron interesantes:

Seguir leyendo el posteo original en el blog de Cocki:
http://nanopoder.blogspot.com.ar/2009/05/que-blogs-recomendas-incluido-el-tuyo.html

La filosofía política de Jorge Luis Borges

“Desdichadamente para los hombres, el planeta ha sido parcelado en países, cada uno provisto de lealtades, de queridas memorias, de una mitología particular, de derechos, de agravios, de fronteras, de banderas, de escudos y de mapas. Mientras dure este arbitrario estado de cosas, serán inevitables las guerras.”

Excelente artículo de Martín Krause

www.ilustracionliberal.com/12/la-filosofia-politica-de-jorge-luis-borges-martin-krause.html

Queen en Argentina

Queen en Argentina – el show

lunes, 24 de noviembre de 2008

Fue primicia de Nanopoder (vean la fecha de la entrada): Queen +Paul Rodgers (que yo llamaría Brian May +2) vino a Argentina.

Algunos pensamientos al respecto (no pienso hacer la típica reseña que pueden leer en cualquier lado):

1) Brian May es lo más cercano a un Dios terrenal que conozco. La existencia de una persona así demuestra que la humanidad aun tiene esperanza. Si tienen alguna duda, les sugiero que lean su biografía (un poco incompleta, pero les dará una idea de lo que hablo).

2) Estuve en el sector Campo VIP Parado, donde alguna gente se dedicaba más a filmar / sacar fotos de pésima calidad que a disfrutar del espectáculo, además de pasarme la cuerdita de la cámara por la cabeza y tapar con sus aparatos a los que estaban atrás. Eso sin contar las mujeres que se dedicaban a chillar en mi oído.

3) Me parece una estupidez la discusión sobre el uso del nombre Queen, así como las especulaciones sobre la motivación económica del disco y el tour ¿Saben que Brian May tiene 61 años y es multimillonario? Si hubiera sido por el dinero, hubieran puesto a George Michael o a Robbie Williams como cantantes. Aún así, Freddie Mercury siempre dijo que hacía canciones para ganar dinero.

4) No disfruto mucho de la demagogia de usar camisetas argentinas (Brian se puso la chilena dos días antes).

5) El premio a la pregunta más idiota de la historia le corresponde a Bebe Contepomi que les preguntó: “si Freddie Mercury viviera, ¿qué creen que opinaría de Argentina?”.

6) El show fue espectacular y grité, canté y salté como nunca antes. La historia de la música estaba frente a nuestros ojos, no entiendo por qué alguna gente critica nimiedades.

7) Suelo pensar que las personas de edad aburridas fueron alguna vez jóvenes aburridos, mientras que quienes vivieron su vida con pasión y talento son interesantes a toda edad. Un grupo de sexagenarios tocaron en un estadio repleto con un buen porcentaje de gente menor a 30 y a nadie le sorprendió demasiado.

8) Estando ahí uno termina de entender la grandeza de Freddie Mercury ¿Cuántos artistas pueden combinar ser grandes compositores, cantantes y showmen?

9) Hoy se cumplen 17 años de su muerte.

Links:

Videos en Youtube del concierto de Queen +PR en Vélez en 2008.
Videos en Youtube varios de Queen en vivo.

Liberalismo for dummies

Este es uno de los mejores posteos de Cocki, sin duda. Ha tenido 201 comentarios, todo un récord para un blog

El Posteo de Liberalismo for dummies, comienza así:

Voy a intentar una explicación muy simple de las ideas más básicas del liberalismo (o al menos mi interpretación). Los pasos serían:

1) Genero riqueza. Este es el punto que más difícil de entender parece. La riqueza no está hecha, limitada, esperando a que alguien se la quede y se la quite a otro. No, hay que crearla.

y se puede seguir leyendo en:
http://nanopoder.blogspot.com.ar/2012/04/liberalismo-for-dummies.html

Cosas que odiamos

En Abril de 2008 Coki hizo un “pequeño” resume de 131 puntos de las cosas que odiamos los Argentinos.  Si le sacamos las cuestiones políticas es un listado que puede durar otros 7 años más como mínimo

 

La intención es hacer un listado entre todos de las personas y situaciones que odiamos.

1) Los taxistas
2) Los colectiveros adelantados que manejan lento y buscan frenar en los semáforos
2b) El colectivero que pasa en amarillo en el centro y se queda “enganchado”, impidiendo el paso del que acaba de recibir la luz verde
3) Cristina diciendo todo sustantivo en masculino y femenino
3a) Cristina arreglando los micrófonos cada 2 segundos
3b) Las comillas aéreas, especialmente de la susodicha
3c) El extremo feminismo de Cristina. Como diría Blackbird, no hay más machista que una extrema feminista
4) La gente que dice “yo pienso de que…”
4b) Los que dicen “¿Vistes?” o “Cuídensen, abríguensen”
5) La gente que quiere cancherear usando palabras que no sabe pronunciar o no está totalmente segura de su significado (como suelo decir “si no sabés escribirlo, no merecés decirlo”). Por ejemplo, tragiversar o tregiversar
6) La gente que usa la “k” en el msn
7) Los semáforos desincronizados
8) La hipersimplificación del mundo actual manifestada en el “todo bien” o “todo mal” ante la pregunta de cómo están
9) Los que responden con “y bueno, nada” o comienzan sus frases con “y nada…”
10) La gente cuyas anécdotas siempre lo dejan ubicado en un lugar glorioso

Seguir leyendo el post en:
http://nanopoder.blogspot.com.ar/2008/04/cosas-odiosas.html