Un mosquito no puede frenar una locomotora, pero puede llenar de ronchas al maquinista (Quino)
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¿Quién sigue?

lunes 26 de octubre de 2009

La idea peronista de que el único objetivo de un gobernante es tomar revancha contra los malos parece estar cumplida.
Veamos todos los culpables que el kirchnerismo ya ajustició:

  • El campo, al subir las retenciones y controlar lo que exportan.
  • El FMI, al pagarle y no dejarlo volver nunca más.
  • Los militares, al meterlos presos.
  • Las AFJP, al estatizarlas.
  • Los empresarios, al controlar cuánto producen, a qué precio y cuánto exportan.
  • El neoliberalismo, al re-estatizar toda empresa posible.
  • Clarín, al promulgar la ley de medios de la democracia.
  • Estados Unidos, al denunciar sus operaciones basura y maltratar a su ex-presidente, sus funcionarios y diplomáticos.

Sin embargo, la Argentina está destruída y nada mejoró. Parece que todavía quedan malos por atacar. No puede haber otra solución.

El mercado es inevitable

miércoles 21 de octubre de 2009

Es interesante la idea de mucha gente de que todo se puede controlar. Basta con que alguien tenga suficiente poder y obligue a que ocurra lo que ellos quieren.

Sin embargo, la realidad no funciona así. Así como no se puede frenar el avance de la ciencia, tampoco la naturaleza del hombre.

Es común la idea de que el Estado puede evitar las miserias del mercado limitándolo. Incluso, saliendo de una economía de mercado y que sea otra cosa. Más justa y equitativa.

El problema es que el mercado es inevitable y la intervención genera, en la mayoría de los casos, distorsiones y resultados mucho peores.

Puede verse el ejemplo del mercado laboral. La solución parece sencilla: obliguemos a las empresas a que les cueste mucho tomar y echar a un trabajador. Deben pagarles varias cosas e indemnizarlos si dejan de necesitarlos. Por supuesto, el mercado tiene la solución: trabajadores en negro.

Y es mucho más nocivo, porque a fin de cuentas esos trabajadores no tienen ninguna protección frente a la empresa. A esto se suma que una empresa dudará mucho más antes de contratar personal por el costo que generaría que ya no resulte útil (creo que ya sabemos que las empresas no despiden gente porque son malas, ¿no?).

Otro ejemplo son los servicios públicos. Hay una idea que dice que los gobernantes corruptos benefician a sus economías porque permiten que acepten coimas para facilitar los trámites que ellos crearon para cobrar esas coimas.

Entonces, el servicio es provisto, pero por una empresa cuya mayor virtud es haber pagado un soborno ¿Quién la controlará? ¿A quién responde? ¿Qué poder tiene el consumidor? La respuesta es evidente.

Pensemos en el caso extremo: el Estado anula el mercado ¿Cómo se resuelve? Mercado negro.  Productos de dudosa calidad, menor oferta, precios mucho más altos y el riesgo permanente de ir preso.

Otro fenómeno que se ve es el de muy altos impuestos para sostener ese Estado enorme (tampoco pensamos que el dinero aparece mágicamente sólo porque digamos "dignidad" tres veces, ¿no?). No se puede decir que el único motivo para la evasión sea una excesiva presión impositiva, pero seguramente sea un estímulo, en especial para muchas empresas que deberían cerrar si tuvieran todo en regla.

Cuando se ponen controles de precios, se reduce la calidad y se desalienta la inversión, pues las ganancias son menores y menos probables. Al haber menos estímulo para producir, hay menos oferta para el consumidor y aparecen inflación reprimida  y escasez (aun el Congreso no pudo derogar la ley de oferta y demanda, aunque aguardan órdenes).

La economía de mercado es inevitable. La pregunta es si queremos que exista en forma ilegal y en base a sobornos o en forma libre y eficiente.

Mercado vs Estado

lunes 19 de octubre de 2009

En el viejo debate mercado vs Estado hay algunos puntos que no suelen mencionarse y que quisiera comentar.

Por empezar, el Estado es sólo un administrador de la riqueza que generan los privados. Cuando hablamos de planes sociales o redistribuir el ingreso siempre se trata del ingreso generado por los ciudadanos. Es algo básico pero que parece poco entendido.

Otro punto llamativo entre los estatistas es la aparente creencia de que los integrantes del gobierno son mejores personas que los ciudadanos. Es por ello que quieren que una parte cada vez mayor de los ingresos que generan pase por las manos del poder de turno. Incluso, resulta irrelevante que haya claras pruebas de su corrupción. Igual quieren que el dinero que produjeron trabajando vaya a las arcas del Estado.

Alguien podrá decir "pero entonces estás suponiendo que el privado es mejor persona que el gobierno". Y la respuesta será "claro que no. Pero son muchos más".

Por otro lado, la elección entre privados es permanente y, en varios mercados (no todos) más clara. Si el restaurant al que fui me atendió mal, no volveré y el costo de la información será el de una cena. Está claro qué estoy eligiendo (comida, bebida, atención, comodidad) y mi posibilidad de cambio es casi inmediata. Además, tengo cientos de oferentes para elegir.

Con el Estado la elección es mucho más compleja. Uno elige un gobierno que representa miles de variables, la mayoría ocultas al momento de la elección, y lo hace por varios años ¿Cómo puede un candidato representar el 100% de mis preferencias? Y encima luego puede hacer algo distinto a lo que prometió y sólo puedo cambiar de parecer 4 años después y frente a pocas alternativas.


El mercado es la fuente de riqueza, la cual puede ser repartida en distintas proporciones. Por ejemplo, 25% al Estado (impuestos), 20% a ahorro, 35% a inversión / reinversión y 20% a consumo. De lo mencionado, dos items generan más riqueza (inversión y consumo) y dos no (Estado y ahorro).

Entonces, cuando se pide que ese 20% se incremente, ¿sabemos lo que estamos pidiendo? ¿Está claro que es dinero que se retira para financiar actividades improductivas? Y, en especial en países corruptos, ese porcentaje termina en el bolsillo de personas que no tuvieron injerencia alguna en su creación.

Recordemos que desde la caída de Bretton Woods la moneda tiene como respaldo al PBI. O sea, se genera tanto dinero como bienes y servicios haya en el mercado (dividido por la velocidad, no se pongan puntillosos). Cuanto más se produce, más dinero hay y más riqueza hay.


Por supuesto, hay una parte del gasto público que es productiva. Hay actividades que no son atractivas para el privado o cuya provisión privada es insuficiente en base a su relevancia o cuya información es suficientemente asimétrica como para justificar su participación (en muchos casos esto se resuelve exigiéndole al privado que brinde la información faltante).  También es una cuestión de plazos, pues el objetivo del privado es la ganancia al menor plazo posible mientras que el Estado puede buscar un impacto a largo plazo.

En definitiva, es la diferencia entre el análisis social y el privado de un proyecto. Pero siempre debemos recordar que estamos poniendo en manos de un monopolio con un bajo nivel de control estas actividades y que quien las está financiando es la ciudadanía.

Entonces, si nos olvidamos por un momento de los títulos y pensamos en personas, ¿por qué el estatismo es un fin en sí mismo? ¿Por qué preferimos el dinero que generamos en pocas manos, con bajo control y elecciones cada varios años carentes de información? Pareciera que el deseo es poner todo el dinero y poder en una persona, cerrar los ojos y esperar a que tenga ganas de hacer algo bueno. En un país de instituciones tan débiles, ¿cuál es la diferencia con una monarquía? ¿El voto cada 2 años?

Es excelente la intención de que esa riqueza que generan los ciudadanos de un país también contribuya al bienestar de quienes están en inferioridad de condiciones. Pero hay que entender los puntos antedichos y controlar el destino de cada centavo, pues es un centavo menos de riqueza que tiene el país.

Cuba y Latinoamérica

jueves 15 de octubre de 2009


Fuente

¿Por qué permitimos que esto ocurra en nuestro continente? ¿De qué manera justificamos que un país tenga a su pueblo encarcelado y nos dedicamos horas a filosofar sobre las virtudes de un sistema socialista?

No logro entender por qué el 100% de los latinoamericanos no está en contra de la prohibición de los cubanos para salir de su país y varios se regodean con que la presidente mantenga estrechos lazos con el dictador que lo sostiene.

Es notable y aterrador lo que estamos dispuestos a pasar por alto con tal de sostener nuestras posturas.

Predicciones sobre la nueva Ley de Medios

martes 13 de octubre de 2009

En un año (de la fecha de implementación) volvemos y tildamos o ponemos cruces:

1) No se constituirá ningún organismo de control ni similar que estén previstos.

2) El porcentaje dedicado a ONGs, pueblos originarios y demás será cubierto menos de un 15% de lo previsto y el 100% serán instituciones con subsidios del Estado.

3) El 33% del estado será 100% oficialista. El 33% de las ONGs será 100% oficialista porque estará la mano del Estado detrás. Del 34% restante, una parte se seguirá manejando con publicidad oficial, otra será comprada por Kirchner y sus amigos (en especial todo aquello de lo que deban desprenderse grandes multimedios) y la que queda será tentada con publicidad oficial y presionada con el tema de las licencias y el artículo sobre "atentados contra la causa pública" (o algo asi). Ah, el resto tendrá libertad de expresión.

4) El encendido se reducirá a un mínimo histórico.

5) Toda denuncia que surgiere por actos ilegales en la votación caerá en manos de Oyarbide o de Servini de Cubría.

6) Todo artículo que es una expresión de deseo será sólo una expresión de deseo.

7) Habrá una campaña contra La Nación con términos como "golpista", "dictadura", "desestabilizador", "burgués" y "oligarca".

8) El gobierno hará lo posible por controlar Papel Prensa y manipular lo que queda de Clarín y La Nación.

9) Las Telefónicas ofrecerán triple play.


10) Los propios medios estatales no cumplirán con puntos de la ley.

11) El uso de la cadena nacional se incrementará, en especial cuando se acerquen las elecciones.

12) Ni Cristina ni Néstor Kirchner darán conferencia de prensa alguna.

13) Una vez cumplido el año para desinversión, las denuncias de corrupción y escándalos del kirchnerismo tendrán muy baja difusión y sólo en medios que serán catalogados de acuerdo al punto 7)

14) El triunfo contra Clarín será la base de la campaña de Kirchner.

15) Cualquier medio que publique algo en contra del oficialismo será refutado con el argumento de que defienden intereses corporativos y que no toleran la justicia que genera la nueva ley.

16) Habrá ventas varias de medios, en especial opositores. Los compradores serán, siempre, amigos, testaferros o socios de los Kirchner.

17) Todo lo que publique un medio internacional será una conspiración mundial contra la Argentina, centro del universo.

18) Aumentará el uso de internet, en un paralelo con Radio Colonia.

19) Los noticieros y programas políticos se reducirán al mínimo.

20) Ninguno de los que la apoyaron reconocerá su error.

Les pido, si son tan amables, que en lugar (o además) de opinar sobre los puntos que menciono hagan sus propias predicciones sobre el futuro de los medios audiovisuales en la Argentina. Es fácil señalar lo equivocados que están los demás, pero noto una fuerte reticencia a arriesgarse y estimar con datos concretos cuáles creen que serán las consecuencias de aquello que defienden.


Actualización: Ya se empiezan a ver los primeros pasos democratizadores.

Libertad incoherente

sábado 10 de octubre de 2009

Es curioso que los mismos que creen que hay que dejar que la gente se drogue en libertad están seguros de que la gente necesita que el Estado los ayude a elegir qué medios y contenidos consumir.

Y, por supuesto, el voto de esa gente tan influenciable es sagrado y garantía absoluta de que vivimos en democracia, legitimando toda acción del gobierno de turno.

Reflexiones sobre la Ley de Medios

jueves 8 de octubre de 2009

1) Cuando las empresas de medios empiecen a echar gente y a irse del país, por supuesto se dirá que el motivo es que no son patriotas ni generosas.

2) ¿En cuánto tiempo la "pluralidad" y "democratización" se transformarán en puro oficialismo?

3) Las ONGs y demás que vayan a tener espacios pero no poseen suficiente financiación y sean subvencionadas, ¿hablarán en contra del gobierno?

4) ¿Se aprobarán licencias de medios opositores con el mismo criterio que oficialistas?

5) La desesperación por aprobarla, incluyendo la cláusula de que los desmembramientos deben ejecutarse en 1 año, ¿tiene  relación con que Kirchner quiere postularse en 2011? ¿No es ideal tener un alto porcentaje de medios a favor y a Clarín como enemigo común para hablar de conspiraciones, neoliberalismo y de la dictadura?

6) ¿Imponer contenidos que la gente no quiere ver es democrático?

7) ¿Existe un argumento más estúpido para defender el proyecto que decir que la ley actual fue sancionada durante la dictadura?

8) Si actualmente los medios estatales (o sea, de todos) sólo hablan a favor del oficialismo, ¿por qué eso cambiará luego de que haya más?

9) ¿A nadie le llama la atención el apuro, el nivel de prioridad, las desprolijidades y el dinero gastado para aprobar una ley que, supuestamente, en nada beneficia al kirchnerismo? ¿Tan ingenuos somos?

10) ¿Los que apoyan la ley piensan ver los contenidos que se incorporarán a la fuerza o van a buscar lo que tengan ganas de ver por otros caminos, como internet?

11) ¿Con qué se pagarán los nuevos espacios estatales y regionales? ¿No nos costarán un centavo, como el fútbol para "todos"?

12) ¿Qué valor tiene que quienes se verán favorecidos económicamente por la ley emitan un comunicado apoyándola?

13) ¿Por qué se destaca tanto el tema del monopolio cuando Clarín no lo es (sólo está cerca de serlo en el cable, gracias a Kirchner) y, encima, ya existen leyes regulándolos?

14) Cuando esta idiotez esté implementada y se materialice el desastre, ¿alguien va a admitir su error? ¿O la culpa será de Estados Unidos y de los oligarcas?

15) ¿Por qué tanta gente defiende a la ley por las intenciones que menciona el gobierno, por más que no coincida con la palabra escrita (que es lo único que importa)?

16) No dejo de imaginarme a un argentino con el Clarín recién comprado en la mano diciendo "hay que terminar con el maldito monopolio".

17) En ese sentido, sería bueno que el oficialismo dejara en claro la presunción de estupidez que hace sobre la población, que parece necesitar que le prohiban consumir lo que quieren consumir porque es falso, monopólico, desestabilizador, etcétera. O sea, entre todos elegimos y mantenemos a un grupo de gente que, a cambio, decide por nosotros lo que tenemos que elegir. Lo más interesante es que a esa gente la elegimos, y por mayoría simple, cada 4 años, mientras que la elección de compra es cotidiana y personal.

18) ¿A quién se le puede ocurrir que aumentar el poder del monopolio estatal sobre los medios generará mayor libertad y democracia? ¿No es lógico suponer que cualquier medio va a tener temor de publicar algo que le caiga mal al emperador presidente y perder su fuente de ingresos?


Igual, estoy a favor de que se sancione la ley. La Argentina no está para sutilezas. Sólo frente a situaciones burdas y crisis profundas la gente se despierta un poco. No va a haber más pobres ni más corrupción porque tengamos El Argentino en todos lados y cadena nacional cada 5 minutos para recordarnos que llegó el mesías. Pero quizás genere que un par más de personas entienda lo que está pasando y que puede existir algo distinto.

Joseph Campbell

lunes 5 de octubre de 2009

Acabo de ver un documental basado en entrevistas con el teólogo Joseph Campbell.

Me impresiona toda vez que escucho a una persona que conoce profundamente la materia de la que está hablando y tiene la capacidad, además, de explicarlo sencillamente.

Pareciera ser una categoría aparte y perceptible con escuchar unas pocas palabras. Gente que transmite solidez y tranquilidad en las respuestas, la sensación de dominar una disciplina al punto de poder ubicarse por encima de ella y manipularla a su antojo. Me recuerda a la capacidad de crear que se tiene una vez que se aprendió en profundidad a tocar un insturmento (o deporte) hasta tenerlo incorporado como propio.

A esto se suma el talento para relacionar temáticas en apariencia inconexa. Por ejemplo, relacionó a películas como Star Wars con distintas mitologías y con nuestra vida cotidiana.

Hay dos puntos más que me llamaron la atención y que están relacionados entre sí. Al momento de la filmación, Campbell era una persona relativamente mayor. Cuando contaba historias mitológicas se le iluminaba la mirada y parecía disfrutarlas como un chico. Se divertía con el desarrollo e incluso actuaba a sus personajes.

En un momento de extremo culto a la juventud, vuelvo a preguntarme en qué medida la responsabilidad está sólo del lado de la demanda. Si nuestro abuelo fuera como él, ¿realmente preferiríamos escuchar una entrevista a Palermo contando lo afortunado que se siente por haber metido un gol y aclarando que fue gracias a todo el equipo? ¿La culpa es de la Playstation o será que no somos capaces de mostrarles los enormes placeres de otros caminos?

Creo que en lugar de hablar tanto de que los chicos deben leer, o incluso seguir una profesión, sin dejar muy en claro el motivo, deberían presentarles a personas como Joseph Campell y que entiendan el mundo que se están perdiendo.

Mercedes Sosa

jueves 1 de octubre de 2009

Por supuesto, la abanderada de la izquierda, del Estado kirchnerista enorme, del pueblo y opositora de las malditas empresas privadas que sólo quieren obtener ganancia, está internada en el Sanatorio de la Trinidad.

Seguramente la gravedad de su estado hizo que la decisión fuera tomada por algún oligarca. Si se recupera va a estar furiosa.