Hace más de un año publiqué una entrada donde intentaba predecir lo que tendría que enfrentar la Argentina en 2009.
Sabemos que la futurología es muy difícil. Igual, puedo decir que estoy orgulloso de mi pronóstico.
Copio textualmente lo escrito el 14 de octubre de 2008:
1) Crisis financiera internacional
2) Mundo cerrado, caída de las exportaciones y casi nula IED
3) Caída del precio de los commodities
4) Reducción de los ingresos fiscales
5) Inflación del 15-25%
6) Desaceleración de la economía: baja en el consumo (por la inflación), de la inversión (por contexto externo y falta de estímulos internos), del gasto (por el punto 4) y del empleo. Aumento de la pobreza e indigencia.
7) Ausencia de crédito externo
8) Conflicto con el campo, los gremios, las empresas privatizadas y la justicia
9) Posible devaluación del peso para mermar el punto 2), 3) y 4) y empeorar el 5) y 6)
10) Equipo de gobierno sin técnicos capacitados y con corrupción. Mucha.
11) Elecciones legislativas: necesidad de alto gasto público para convencernos de que los puntos 1 a 10 no existen.
El único error fue creer que habría una disminución del gasto público.

