Libertad: Un sistema de fronteras móviles

Libertad, un sistema de fronteras móviles, de Enrique Arenz

Una “pequeña joya” olvidada de la literatura liberal

Libertad, un sistema de fronteras móviles, ensayo del autor argentino Enrique Arenz, es un libro injustamente olvidado. Publicado en 1986, en tiempos en que el liberalismo estaba transitando por una etapa de acentuado crecimiento político, no ha perdido actualidad porque aborda puntos técnicos y filosóficos del pensamiento liberal cuya validez trasciende las coyunturas específicas.

Escrito en un tono algo épico e impregnado de emoción, el libro no deja, sin embargo, de tener consistentes contenidos conceptuales. No es un tratado sistemático y metódico, sino un ensayo que presenta un panorama general de los lineamientos filosóficos, políticos y económicos del liberalismo.

El libro comienza con un recorrido donde sitúa al liberalismo dentro del proceso histórico universal, y explica cómo surgió y cuáles fueron los efectos de su aparición, hasta desembocar en el advenimiento de la praxeología, como ciencia de la acción humana.

Continúa con un análisis de los fundamentos de la filosofía individualista y los relaciona con los principios que rigen la acción humana. En particular, resulta interesante en este tramo la identidad que establece entre la ética liberal y la ética cristiana:
“La ética liberal es coincidente con la ética cristiana: ambas nos orientan hacia fines trascendentes, nos enseñan a elevar nuestro Ego, es decir, a hallar gratificaciones personales en objetivos que benefician a otros”.

En el capítulo siguiente, Arenz se adentra en el análisis del concepto de libertad, pero dándole un enfoque vinculado con los intercambios que los individuos realizan. Corresponde señalar que se trata de un enfoque original, que no figura en los libros clásicos de los grandes autores liberales. Este es uno de los aspectos que tornan valioso el libro de Arenz, en el sentido de que no se limita a reiterar o ilustrar ideas ajenas, sino que incorpora conceptos propios. Lamentablemente, esos aportes no fueron apreciados por los académicos liberales, usualmente muy enceguecidos por las luminarias de los consagrados, pero poco permeables para la asimilación de innovaciones presentadas por autores menos conocidos.

En el cuarto capítulo, aparece el problema del papel del estado como resguardo de la libertad. En el curso de este capítulo aparece una fecunda idea que, seguramente, en algún momento deberá ser rescatada y profundizada. El autor introduce el concepto de que la libertad tiene límites. Después de analizar cuáles son los factores que limitan el ejercicio de la libertad (donde también aparecen ideas originales, merecedoras de mayor profundización), se presenta la idea que da título al libro. Dice el texto:

“… la libertad es un sistema de fronteras móviles que el hombre puede ampliar permanentemente”.

La correcta interpretación de este concepto requiere su vinculación con los factores que limitan el ejercicio de la libertad. Y la línea de razonamiento sigue un orden lógico: a partir del reconocimiento de los factores que limitan la libertad, es como se puede, por medio de la acción humana, operar para extender esos límites.

Y de este razonamiento deviene, finalmente, una precisa explicación respecto de los límites y los alcances de la acción del estado.

En los tres siguientes capítulos, el libro trata asuntos técnicos vinculados con la economía de mercado. En uno de los tramos, se estudia el problema del valor, partiendo del enunciado del problema, y siguiendo con las soluciones erróneas basadas en la teoría del valor-trabajo, las deducciones desviadas extraídas de ese enfoque, hasta la aparición del concepto de subjetividad y la utilidad marginal. Luego, el libro estudia el proceso de mercado, una vez más entrando en detalles operativos que no suelen figurar en los textos clásicos y, por último, aborda el problema de la moneda, su función, su desvalorización y las consecuencias de la inflación, un tema que tanto se conocen en Argentina.

El libro concluye con un Epílogo titulado “La rebelión del individuo”, donde el autor, con una sorprendente capacidad de anticipación, prevé el fracaso del proceso de liberalización que estaba teniendo lugar en todo el mundo en los años ’80, cuando esta obra fue publicada. Vale la pena prestarle atención a los argumentos que Arenz esgrime para fundamentar su escepticismo, porque el transcurso del tiempo demostró que sus advertencias eran correctas. Y las razones siguen siendo válidas para explicar el ostracismo en el que el liberalismo se encuentra actualmente.

En síntesis, Libertad, un sistema de fronteras móviles es una “pequeña joya”, lamentablemente soslayada, de la literatura liberal, a la que vale la pena rescatar del olvido, y estudiar con atención, porque provee argumentos apropiados para profundizar la investigación sobre los fundamentos del sistema de la libertad.

El libro se descarga de:

http://enriquearenz.com.ar/Libertad_un_sistema_de_frontera_moviles_Enrique_Arenz.pdf

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