Socialismo

El Socialismo, de Ludwig Von Mises

Un clásico de lectura indispensable

La publicación de El Socialismo, por parte de Ludwig Von Mises, en 1922, formó parte de una agitada polémica intelectual que se despertó por aquellos tiempos y que aún subsiste, aunque con muchas modificaciones: si es o no posible el cálculo económico en una economía planificada. Por entonces, la Unión Soviética comenzaba a recorrer el camino de la planificación absoluta de la economía. Entre los economistas de entonces, sobrevino el debate acerca de si semejante proyecto era viable o utópico. El problema era, esencialmente, técnico: en una economía donde el mercado no operaba y, por ende, no se formaban precios ¿de qué modo cabía evaluar las alternativas de asignación de recursos para decidir el modo más eficiente de emplearlos? Los defensores del modelo socialista afirmaban que era posible realizar ese cálculo por medio de ecuaciones matemáticas y los economistas liberales afirmaban que no se disponía de la información necesaria para seleccionar los empleos más apropiados de los recursos. Por supuesto, detrás de este análisis −en principio puramente académico− subyacían intereses y preferencias políticos, ideológicos y filosóficos.

En ese contexto, Mises presentó el libro que, con el correr del tiempo, se convirtió en uno de sus clásicos.

En la presente obra se ha intentado (a despecho de la prohibición marxista que nadie ha osado infringir desde hace años) examinar los problemas referentes a la organización de la sociedad socialista con los medios del pensamiento científico, es decir, con los insrumentos de la sociología y la economía política”,

decía el autor en el Prólogo. Y agregaba unos párrafos más adelante:

“… la crítica científica tiene por tarea primordial destruir las falsas creencias”.

El libro está dividido en cinco partes y hace un desarrollo progresivo del análisis del socialismo desde una perspectiva liberal. En la primera parte, plantea el problema desde una posición que podríamos denominar “sociología de los valores”. Esto significa que contrapone los valores humanísticos que rigen en un orden socialista y en una sociedad libre.

Pasa posteriormente Mises, en la segunda parte, al análisis estrictamente técnico de la economía socialista. Aquí es donde va refutando, uno a uno, los supuestos sobre los que los teóricos del socialismo pretendían (y aun hoy siguen insistiendo) demostrar no solo la viabilidad, sino también la superioridad de la economía planificada. Después de llegar a la conclusión de que no hay manera de sostener el devenir de la economía en ausencia de un sistema de precios que indique a los respectivos agentes cuáles son las asignaciones de recursos más eficientes, se embarca en el tratamiento del problema de la internacionalización del socialismo y luego en el análisis de las diferentes variantes de socialismo que se elaboraron teóricamente y se intentó aplicar en diferentes circunstancias.

En la tercera parte, aborda Mises un punto crítico, el cual consiste en la discusión acerca del supuesto de que el advenimiento del socialismo sería inevitable. En esto, naturalmente, ha tenido mucha influencia la doctrina marxista y su predicción de que el socialismo inexorablemente derrotaría al capitalismo y se instauraría como una sociedad sin clases. Este es el pasaje del libro con más contenido político. En la Sección II de esta parte, Mises vuelve a la economía, pero abordada desde la política, ya que somete a análisis crítico el proceso a través del cual, según Marx, se manifestarían las contradicciones insalvables del capitalismo, después del cual sobrevendría el socialismo.

En la cuarta parte, Mises analiza las condiciones morales que la aplicación de un régimen socialista exige. Es muy interesante, en este pasaje de la obra, cómo el autor enfatiza más bien en la inviabilidad del socialismo por razones conceptuales, y no morales. Así, señala que

Hemos expuesto las razones que hacen irrealizable la dirección socialista de la economía. Si el socialismo es imposible, no se debe al bajo nivel de la moralidad humana, sino a que el espíritu humano es incapaz de resolver los problemas que la organización socialista de la sociedad le plantea a la razón. El socialismo es irrealizable por causas que no son de orden moral, sino de orden intelectual”.

Este es un punto relevante del problema, que en muchos casos los sostenedores del orden de mercado tienden a soslayar, porque continúan debatiendo con los socialistas en términos de valoración moral y no de inviabilidad operativa. Mises fija muy claramente su posición en este sentido y señala una orientación que resultaría recomendable seguir.

En la quinta y última parte del libro, bajo el título “Destruccionismo”, Mises analiza las tácticas y metodologías políticas que el socialismo aplica para tratar de desestabilizar al capitalismo. Aparecen prácticas muy conocidas, tales como la demagogia, la inflación, los textos engañosos y diversos tipos de legislación disolvente. Finalmente, el libro cuenta con una conclusión y un epílogo, que analizan, a modo de apéndices, ciertos aspectos de la trayectoria del socialismo en la historia.

En el balance final, El Socialismo, de Mises, es un clásico que ofrece una base muy sólida para sumergirse en el análisis sistemático de una de las problemáticas centrales de nuestra época. En ciertos sentidos, a pesar del tiempo transcurrido desde su publicación, la rigurosidad del análisis de esta obra, aún no ha sido superada.

El libro en el siguiente enlace:
https://austrianlibrary.files.wordpress.com/2013/02/socialismo-de-ludwig-von-mises.pdf