Tiempos de inflación, de Hans Sennholz

Tiempos de inflación, de Hans Sennholz

Cruzada contra la inflación

Los perjuicios que la inflación provoca son, en sus manifestaciones más visibles, muy conocidos. La experiencia práctica nos ha enseñado de manera muy gráfica lo que significa la vida en el contexto de una economía cuya moneda pierde valor de manera constante. Sucede, sin embargo, que la inflación es un efecto, una consecuencia de causas previas. La inflación no viene “de la nada”, sino que es la resultante de un conjunto de circunstancias que la provocan. El libro Tiempos de inflación, del autor germano-norteamericano Hans Sennholz, estudia los pormenores del fenómeno de la pérdida de valor sistemático del dinero.

Una particularidad interesante del libro es que en su análisis combina los aspectos técnicos del problema con los fundamentos filosóficos, humanísticos e ideológicos de la manipulación del valor de la moneda. De ese modo, pone de manifiesto que la inflación no es, simplemente, un error técnico de política monetaria, sino una acción deliberada con el fin de motorizar objetivos políticos basados en concepciones ideológicas determinadas. Dice por ejemplo que

La moneda sana es el concomitante más prominente de la libertad económica y de la moralidad; la moneda artificiosa es un síntoma inevitable de la ausencia de ellas”.

Sennholz es, en cierto modo, un autor dogmático, uno de esos típicos pensadores que se aferran a una única idea y la aplican en cualquier circunstancia. Eso obliga a leer su libro con cierta cautela porque los enfoques que presenta son, de alguna manera, demasiado unilaterales. Pero, hecha esta salvedad, queda el hecho incontestable de que, en última instancia, sus tesis son correctas, aunque el modo de plantearlas anule cualquier posibilidad de considerar los matices que puedan condicionar su aplicación en el terreno práctico.

La posición que el autor defiende es la vigencia del patrón oro. Uno de los aportes del libro es su recorrida por la historia monetaria de los últimos dos siglos, donde va narrando cómo funcionaba el sistema monetario basado en el oro, y cómo éste se fue degradando y derivando en la vigencia de monedas fiduciarias controladas por los bancos centrales. Particular énfasis pone Sennholz en el desarrollo de este proceso en Alemania y en Estados Unidos. La minuciosidad con la que estos procesos están descriptos constituye uno de los méritos del libro.

Lo que otorga particular interés al texto es que todas estas investigaciones históricas no se limitan a narrar los hechos, sino que relacionan los diferentes episodios con los respectivos enfoques teóricos desde los cuales cabe analizarlos. Entonces, la obra se convierte en un breve tratado sobre política monetaria. Pero, paradójicamente, el mensaje que el trabajo transmite es una furibunda crítica a las manipulaciones monetarias de los bancos centrales y una defensa cerrada de los mecanismos de mercado para regir la administración de la moneda.

Todo el texto está impregnado de un cierto tono épico en defensa de la moneda sana y no manipulada por el gobierno, como herramienta al servicio de la libertad humana. En sustancia, Sennholz defiende los postulados ortodoxos de la Escuela Austriaca y, particularmente, las ideas de Ludwig Von Mises, de quien fue alumno y discípulo. De hecho, las ideas monetarias de Mises son permanentemente aludidas en el libro.

Consecuente con ese abordaje misiano, todo el texto está basado en consideraciones microeconómicas con énfasis puesto en las acciones de los individuos como foco de los procesos económicos, y con severas críticas hacia los economistas matemáticos que elaboran modelos rígidos en los cuales los matices de las decisiones individuales no están contemplados.

Desde el punto de vista político, los “cañonazos” del autor van dirigidos contra el empleo de la política monetaria instrumentada por los bancos centrales como herramienta de la redistribución de la riqueza por parte de los respectivos gobiernos.

El texto, además, es una buena expresión de la personalidad del autor, quien fue piloto de combate de la Fuerza Aérea alemana durante la Segunda Guerra Mundial, hecho prisionero, y estudiante en Estados Unidos después de la contienda. Sennholz es el autor de la frase “dar al gobierno la facultad de administrar la moneda es como poner un gato hambriento a cuidad un canario”. El libro, en síntesis, es un buen alegato, sólidamente fundamentado y con excelente información, respecto de los beneficios de contar con una moneda sólida y estable. Es una lectura muy recomendable para quien desee iniciarse en el estudio de la teoría monetaria.tiempos-de-inflacion